No hubo tempestad que pare la tormenta de tu alma.
Somos parte de tu sombra; de tu llanto que nos llama.
Sos el fuego, que no pueden apagar.
Sos la vida, en la tierra que murio.
Sos los ojos, cuando no nos dejan ver.
Sos, para que sigamos siendo.
Somos parte de tu sombra; de tu llanto que nos llama.
Sos el fuego, que no pueden apagar.
Sos la vida, en la tierra que murio.
Sos los ojos, cuando no nos dejan ver.
Sos, para que sigamos siendo.