Sobra la noche en mi almohada, y me levanto para verte ir. Detrás de esa puerta buscas tu destino. Palabras de amor y de obviedades...mi dulce nena el azúcar perdió... ¿Qué nos pasó? ¿Qué te que está pasando? Me quedo en blanco ante la realidad. Un monigote de barro erosionado por tu frialdad. Soy la orilla más lejana a tu naufragio. Soy esa seca que siempre apagas. Gritas mi nombre abarrotada en sueños, gemís recuerdos sin poder callar. Me das la sobra el misterio y yo siempre a tu alrededor. Largás la mierda el silencio y yo siempre a tu alrededor. |
sábado, 30 de abril de 2011
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