Prefiero sentarme al sol, y ver a un niño correr.
De la noche aprenderé, que sin luz igual se ve.
Es posible que la luna, no sea luna y nada más.
Amigos electrónicos, amores cibernéticos.
Ya no se ve la gente, ni las voces se sienten.
Yo prefiero verte a vos, y sentir latir tu voz
y la carta que guardé.