domingo, 23 de mayo de 2010

de vez en cuando veo tu realidad.



Puedo perder la causa en un minuto,
y suelo sentir bondad frente a tu mundo.
Debo creer que aún nos queda resto,
y remediar todo lo que hemos hecho.


buscando más.



Ay, la felicidad está en el sol.
Ese desgaste justifica tu estadía,
buscando perverciones nuevas.

Cruzando la frontera en esta ruta,
me sumerjo en el santísismo infierno de felicidad.

Soles que chocan en big-bang infértil,
el placer de este letargo desvelado en un diván.

Ay, la felicidad está en el sol.

¿ estás listo ?


Las heridas del corazón, corazón duelen pero no te matan.
Todo tiene principio y final, tarde o temprano se te acaba.
Tanto amor, amor puede lastimarte nena.

aeropuerto.


El pibe de los astilleros nunca se rendía.
Tuvo un palacete por un par de días.
El maldito amor que tanto miedo da.
Fue por una lluvia que realmente moje, que pusiera fin a su aventura.
¿ Un final feliz para pimpollos ? Allí estaba, al fin, acechándolo.